Multitarea: por qué hacer más puede hacernos rendir menos

Persona concentrada en una tarea mientras evita distracciones de la multitarea. Persona concentrada en una tarea mientras evita distracciones de la multitarea. / Foto:Pexels

Responder mensajes mientras trabajamos, revisar redes durante una reunión o escuchar un podcast mientras escribimos parece una buena forma de aprovechar el tiempo. Sin embargo, la multitarea puede tener el efecto contrario.

Aunque sentimos que hacemos varias cosas a la vez, nuestro cerebro suele cambiar rápidamente de una actividad a otra. Ese proceso consume recursos de atención y puede afectar la concentración, la velocidad y la precisión.

¿Qué ocurre cuando cambiamos de tarea?

La multitarea no siempre significa realizar dos actividades simultáneamente. En muchas situaciones, implica pasar constantemente de una tarea a otra.

Ese cambio tiene un costo cognitivo. El cerebro debe dejar de lado una actividad, activar las reglas de la siguiente y después recuperar el contexto anterior.

Los especialistas llaman a este fenómeno costo del cambio de tarea. Cada interrupción puede parecer insignificante, pero repetirla muchas veces aumenta la carga mental.

Además, las investigaciones señalan que las personas pueden sobreestimar su capacidad para realizar varias actividades al mismo tiempo.

La concentración también se resiente

Cuando cambiamos continuamente de actividad, resulta más difícil mantener la atención sobre una sola tarea.

Por ejemplo, revisar una notificación mientras estudiamos puede parecer un descanso de pocos segundos. Sin embargo, al regresar debemos reconstruir qué estábamos leyendo o pensando.

Ese esfuerzo puede reducir la eficiencia y aumentar la posibilidad de cometer errores.

La multitarea también involucra las llamadas funciones ejecutivas. Estas capacidades permiten establecer objetivos, controlar distracciones y decidir qué actividad realizar primero.

No toda multitarea tiene el mismo efecto

El impacto depende de las actividades involucradas.

Combinar una tarea automática, como doblar ropa, con escuchar una conversación puede ser relativamente sencillo. En cambio, escribir un informe mientras respondemos mensajes exige atención para ambas actividades.

La diferencia también puede ser importante en situaciones de riesgo. Durante la conducción, incluso pequeñas interrupciones pueden afectar la capacidad de responder rápidamente.

La evidencia científica tampoco permite afirmar que la multitarea cambie permanentemente el cerebro. Algunos estudios encuentran asociaciones con mayor distracción y menor control ejecutivo, pero todavía se investiga qué causa qué.

Una estrategia sencilla para recuperar el enfoque

Una alternativa es trabajar durante períodos determinados en una sola actividad. La llamada regla de los 20 minutos propone concentrarse en una tarea antes de cambiar.

También puede ayudar agrupar actividades similares, silenciar notificaciones y establecer momentos específicos para revisar correos o redes sociales.

La idea no consiste en hacer menos. Consiste en evitar que el cerebro tenga que empezar de nuevo cada pocos minutos.

A veces, terminar una tarea antes de comenzar otra puede parecer más lento. En realidad, puede ser una forma más eficiente de utilizar nuestra atención.

Con información de Verywell Mind.


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