Cinco errores que casi todos cometen al limpiar sus oídos

Médico revisando el interior del oído de un paciente Cinco errores que casi todos cometen al limpiar sus oídos. /Foto: Pexels

Limpiar los oídos parece una rutina de higiene tan cotidiana que pocas personas se detienen a preguntarse si realmente lo están haciendo de la manera correcta. Sin embargo, algunos de los hábitos más comunes pueden producir el efecto contrario: empujar la cera hacia el fondo del conducto auditivo, favorecer infecciones o incluso provocar lesiones.

Los especialistas coinciden en que el oído posee un mecanismo natural de autolimpieza y que, en la mayoría de los casos, no necesita intervenciones frecuentes. El verdadero problema aparece cuando intentamos ayudarlo utilizando métodos que no están recomendados.

Estos son cinco errores muy comunes y lo que la evidencia científica dice sobre ellos.

1. Introducir hisopos de algodón

Es probablemente el error más extendido.

Aunque muchas personas utilizan hisopos para retirar el cerumen, las sociedades médicas advierten que estos suelen empujar la cera hacia el interior del oído, donde puede compactarse y formar un tapón.

Además, aumentan el riesgo de irritaciones, pequeñas heridas e incluso perforaciones del tímpano cuando se introducen demasiado.

Por esa razón, los especialistas recomiendan utilizarlos únicamente para limpiar la parte externa de la oreja y nunca el conducto auditivo.

2. Pensar que el cerumen es suciedad

El cerumen tiene mala fama, pero en realidad cumple una función fundamental.

Esta sustancia protege el oído frente a bacterias, hongos, polvo e insectos, además de mantener lubricada la piel del conducto auditivo.

En condiciones normales, el organismo elimina el exceso de manera natural gracias al movimiento de la mandíbula al hablar, masticar o bostezar.

Eliminarlo por completo no solo es innecesario, sino que puede dejar el oído más expuesto a infecciones.

3. Utilizar velas para los oídos

Las llamadas «velas óticas» o «velas para los oídos» se promocionan como una forma de extraer el cerumen mediante calor o succión.

Sin embargo, las investigaciones científicas no han encontrado evidencia de que funcionen.

Por el contrario, pueden provocar quemaduras, obstrucciones por restos de cera e incluso lesiones en el conducto auditivo.

Por ello, organizaciones médicas de distintos países desaconsejan completamente su uso.

4. Intentar sacar la cera con objetos caseros

Horquillas, llaves, ganchos para el cabello, pinzas o cualquier objeto puntiagudo nunca deberían utilizarse para limpiar el oído.

Además del riesgo de lesiones, estos elementos suelen empujar aún más el cerumen hacia el interior, haciendo más difícil su extracción.

Cuando existe una acumulación importante de cera, lo más seguro es acudir a un profesional de la salud que pueda retirarla con instrumentos adecuados o mediante irrigación cuando esté indicada.

5. Ignorar las señales de alerta

No toda sensación de oído tapado se debe a un exceso de cerumen.

Dolor intenso, secreciones, pérdida de audición repentina, sangrado, zumbidos persistentes o mareos pueden indicar otros problemas que requieren atención médica.

Intentar resolver estos síntomas en casa puede retrasar el diagnóstico de infecciones, lesiones del tímpano u otras enfermedades del oído.

Entonces, ¿cómo se deben limpiar?

Para la mayoría de las personas, la respuesta es mucho más sencilla de lo que parece.

Los especialistas recomiendan limpiar únicamente la parte externa de la oreja con un paño limpio durante el baño y permitir que el propio oído elimine el cerumen de manera natural.

Solo cuando la cera provoca una obstrucción confirmada o afecta la audición resulta aconsejable consultar a un médico para valorar el tratamiento más adecuado.

En muchos casos, el mejor cuidado consiste precisamente en no intervenir.

Con información de la American Academy of Otolaryngology–Head and Neck Surgery, Mayo Clinic y MedlinePlus.


Síguenos en InstagramFacebook y nuestro canal de Telegram


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *