Los icónicos colores de cereales como Froot Loops y Apple Jacks están a punto de cambiar. WK Kellogg anunció que eliminará los colorantes artificiales de todos sus cereales antes de finalizar este año, adelantando en un año el plazo que inicialmente había fijado para completar la transición.
La compañía explicó que reemplazará los tintes sintéticos por colorantes obtenidos de frutas y verduras, además de retirar el conservante artificial BHT de los pocos productos que aún lo contienen. El cambio responde a una tendencia que gana fuerza en la industria alimentaria: ofrecer productos con ingredientes más simples y fáciles de reconocer para los consumidores.
Un cambio que va más allá de Kellogg
La decisión no surge de manera aislada. Durante los últimos años, fabricantes de alimentos, cadenas de supermercados y autoridades sanitarias han intensificado el debate sobre el uso de colorantes sintéticos en productos de consumo masivo.
En Estados Unidos, el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., ha impulsado acuerdos voluntarios con la industria para reducir gradualmente el uso de colorantes artificiales derivados del petróleo. Al mismo tiempo, grandes cadenas como Target y Walmart anunciaron que dejarán de vender cereales con estos ingredientes o exigirán su eliminación en las marcas propias durante los próximos años.
Kellogg también enfrentó una fuerte presión de organizaciones de consumidores. En 2024, miles de personas respaldaron una petición con más de 400.000 firmas para solicitar que la empresa retirara los colorantes sintéticos y el BHT de sus productos.
¿Qué son los colorantes artificiales?
Los colorantes artificiales son aditivos desarrollados para intensificar o uniformar el aspecto de los alimentos procesados. Entre los más conocidos se encuentran Rojo 40, Amarillo 5, Amarillo 6 y Azul 1, ampliamente utilizados en cereales, bebidas, golosinas y otros productos.
Su función es exclusivamente estética: no aportan sabor ni valor nutricional, pero ayudan a que los alimentos resulten más atractivos para el consumidor.
Durante años, distintas investigaciones han analizado sus posibles efectos sobre la salud, especialmente en niños. Aunque organismos como la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) continúan autorizando su uso dentro de los límites establecidos, algunas investigaciones han encontrado asociaciones entre ciertos colorantes y problemas de hiperactividad o alteraciones del comportamiento en menores sensibles, un tema que sigue siendo objeto de estudio.
Cada vez más ingredientes de origen natural
Para sustituir los tintes sintéticos, la industria alimentaria ha desarrollado alternativas obtenidas de ingredientes naturales como remolacha, zanahoria, cúrcuma, espirulina, pimentón, arándanos o uvas.
Estos extractos permiten conseguir tonos similares, aunque representan un desafío mayor para los fabricantes porque pueden ser menos estables frente al calor, la luz o el tiempo de almacenamiento.
WK Kellogg aseguró que ha invertido en nuevos procesos y equipos para garantizar que sus cereales conserven su apariencia característica utilizando únicamente colorantes de origen natural.
Una tendencia que podría extenderse
La decisión de Kellogg refleja un cambio más amplio dentro de la industria alimentaria mundial. Cada vez más empresas reformulan sus productos para responder a consumidores que revisan con mayor atención las etiquetas y prefieren alimentos con listas de ingredientes más cortas y comprensibles.
Más allá del color de un cereal, la transformación evidencia cómo las preferencias de los consumidores, la presión regulatoria y los avances tecnológicos están modificando la manera en que se producen algunos de los alimentos más populares del mercado.
Con información de AP, la FDA y WK Kellogg Company.
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