Tomar suplementos sin necesitarlos también puede ser un riesgo

una mano con sumplementos alimenticios Tomar suplementos sin necesitarlos también puede ser un riesgo./ Foto:Pexels

Los complementos alimenticios no son inocuos solo porque se vendan como naturales. Tomarlos sin necesitarlos, combinar productos o superar las dosis puede provocar efectos adversos y toxicidad.

Vitaminas, minerales, antioxidantes y extractos vegetales forman parte de una amplia oferta de complementos. También existen productos destinados al cabello, la piel, el sueño o el rendimiento deportivo.

Sin embargo, desde la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) advierten que consumirlos sin una valoración previa puede tener consecuencias para la salud.

La profesora colaboradora de los Estudios de Ciencias de la Salud de la UOC, María José Alonso, destaca que estos productos funcionan cuando realmente son necesarios.

Por eso, antes de incorporar un complemento a la rutina, conviene conocer qué contiene, cuánto se necesita y durante cuánto tiempo debe utilizarse.

Una cápsula no reemplaza una buena alimentación

Uno de los errores más frecuentes es pensar que los suplementos pueden compensar una alimentación deficiente.

Alonso recuerda que una dieta adecuada aporta fibra, proteínas y otros nutrientes esenciales que una cápsula no puede sustituir.

Frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y diferentes fuentes de proteína forman parte de una alimentación variada.

Por eso, los complementos deben cumplir precisamente esa función: complementar la dieta, no reemplazarla.

Sustituir alimentos por estos productos puede provocar desequilibrios y afectar el estado nutricional.

¿Realmente necesitas ese suplemento?

Otro error consiste en comenzar a consumir un producto sin determinar primero si existe una necesidad concreta.

Por ejemplo, síntomas como el cansancio o la caída del cabello pueden llevar a algunas personas a buscar vitaminas o minerales.

Sin embargo, una analítica puede ayudar a determinar si existe realmente una deficiencia o si esos síntomas responden a otra causa.

Consumir un complemento sin necesitarlo puede provocar molestias digestivas, favorecer la acumulación de determinados nutrientes o retrasar la detección de una enfermedad.

La evidencia tampoco respalda el uso generalizado de vitaminas y minerales para prevenir enfermedades en adultos sanos que no presentan carencias conocidas.

Una revisión publicada en 2022 reunió 84 estudios con 739.803 participantes. Sus resultados encontraron pocos beneficios o ninguno para prevenir enfermedades cardiovasculares, cáncer o muerte.

Además, identificó posibles efectos adversos asociados con determinados complementos.

El problema de mezclar varios productos

Un riesgo bastante fácil de pasar por alto aparece cuando se utilizan varios suplementos al mismo tiempo.

Dos productos diferentes pueden compartir ingredientes aunque estén destinados a objetivos distintos.

Uno puede estar dirigido al cabello y otro a la piel, por ejemplo, pero ambos podrían contener una misma vitamina o mineral.

En ese caso, las cantidades se acumulan.

La UOC recomienda revisar la composición completa de cada producto y contabilizar cuánto se consume realmente de cada ingrediente.

Más productos no significa necesariamente mejores resultados.

Las vitaminas y los minerales también tienen límites seguros de consumo.

Más cantidad no significa mejores resultados

Superar las dosis recomendadas puede aumentar el riesgo de toxicidad, interacciones y efectos secundarios.

La situación merece especial atención con las vitaminas liposolubles A, D, E y K, porque pueden almacenarse en el organismo y acumularse cuando se consumen en exceso.

Una sobredosis puede provocar hipervitaminosis y vómitos. En situaciones graves, también puede ocasionar daños neurológicos.

El exceso de determinados minerales tampoco es inocuo.

La fuente cita, por ejemplo, que un consumo excesivo de calcio puede favorecer la formación de cálculos renales.

Por eso, un complemento indicado durante unas semanas para corregir una carencia no debería convertirse automáticamente en una rutina permanente.

Hasta la forma de tomarlo importa

Las instrucciones del envase no están allí por casualidad.

La hora de consumo, la relación con las comidas, la cantidad de agua y la duración del tratamiento pueden influir en la absorción y tolerancia del producto.

Por eso, modificar esas indicaciones por cuenta propia puede afectar su funcionamiento.

Lo mismo ocurre con la manipulación de cápsulas.

Abrirlas, partirlas o mezclar su contenido con alimentos no siempre es seguro.

Algunos recubrimientos protegen el ingrediente del ácido gástrico, evitan irritaciones o controlan dónde y cuándo se libera.

Por eso, un suplemento solo debería abrirse, partirse o triturarse cuando el envase o la ficha técnica indique expresamente que puede hacerse.

Cuidado si tomas medicamentos

Los complementos alimenticios también pueden interactuar con medicamentos.

Pueden aumentar o disminuir sus efectos y algunas interacciones requieren especial atención.

La UOC destaca particularmente las relacionadas con medicamentos anticoagulantes.

También pueden potenciar los efectos de tratamientos utilizados para la diabetes o la hipertensión.

Por eso, las personas que siguen tratamientos crónicos deberían consultar con su médico o farmacéutico antes de incorporar un complemento.

“Natural” no significa inofensivo

Uno de los mensajes centrales de la advertencia es especialmente importante: que un producto sea natural no significa que sea inocuo.

También conviene desconfiar de las promesas que ofrecen resultados extraordinarios.

Afirmaciones como adelgazar sin esfuerzo pueden carecer de evidencia científica y llevar a abandonar medidas que sí cuentan con respaldo o tratamientos prescritos.

Además, algunos productos vendidos con supuestas propiedades milagrosas podrían contener sustancias farmacológicamente activas que no aparecen declaradas en la etiqueta.

El riesgo señalado por la UOC es especialmente relevante en productos para adelgazar, potenciadores sexuales o preparados vendidos por internet sin garantías suficientes.

Los suplementos pueden ser útiles cuando existe una necesidad concreta. Pero antes de incorporarlos a la rutina, conocer su composición, respetar las dosis y revisar posibles interacciones puede ser tan importante como elegir el producto.

Con información de EFE Salud y Universitat Oberta de Catalunya (UOC).


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