Más del 30% de los niños y adolescentes de América vive con sobrepeso

niño sosteniendo papas fritas Más del 30% de los niños y adolescentes de América vive con sobrepeso. / Foto: Magnific

Más del 30% de los niños, niñas y adolescentes de entre 5 y 19 años vive con sobrepeso en las Américas, mientras que más del 80% de los adolescentes no alcanza la cantidad de actividad física recomendada para su edad.

Ante esta situación, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización de los Estados Americanos (OEA) presentaron nuevos lineamientos para ayudar a los países de la región a desarrollar políticas de alimentación saludable y actividad física en los entornos escolares.

La situación también refleja un aumento importante de la obesidad.

Según los datos presentados por la OPS, la prevalencia de obesidad entre niños y adolescentes de 5 a 19 años se triplicó en las últimas tres décadas, al pasar de 5,6% en 1990 a 16,9% en 2022.

Al mismo tiempo, más del 80% de los adolescentes no cumple con la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de realizar al menos 60 minutos diarios de actividad física.

El problema va más allá del peso

El sobrepeso y la obesidad durante la infancia y la adolescencia pueden aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades no transmisibles posteriormente.

Entre ellas se encuentran la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.

La falta de actividad física también puede afectar el bienestar y el desarrollo durante estas etapas.

Por eso, la OPS y la OEA consideran que la respuesta no puede depender únicamente de las decisiones individuales de cada niño o adolescente.

Los nuevos lineamientos ponen el foco en los espacios donde pasan buena parte de su tiempo: las escuelas.

¿Qué proponen los nuevos lineamientos?

Los llamados Lineamientos Regionales sobre Políticas de Alimentación Saludable y Actividad Física en Entornos Escolares (PASAFE) buscan servir como una hoja de ruta para que los países desarrollen políticas que faciliten hábitos saludables desde edades tempranas.

Entre sus recomendaciones está promover entornos escolares donde los estudiantes tengan acceso a alimentos nutritivos.

También plantean fortalecer las políticas de adquisición y los programas de alimentación escolar para favorecer la disponibilidad de opciones saludables.

Otro de los puntos centrales es restringir la disponibilidad, promoción y publicidad de productos ultraprocesados y bebidas azucaradas dentro de los entornos escolares.

La propuesta también busca que la actividad física tenga un papel más importante en la vida cotidiana de los estudiantes.

Más movimiento dentro y fuera del aula

Los lineamientos recomiendan fortalecer la educación física de calidad y promover actividades que permitan a los estudiantes mantenerse activos durante diferentes momentos de la jornada.

Entre las opciones mencionadas están los recreos activos, el transporte activo, las actividades antes y después del horario escolar y otras iniciativas que involucren a toda la comunidad educativa.

La intención es que la actividad física no quede limitada a una clase semanal de educación física.

La OPS sostiene que las escuelas tienen capacidad para influir en hábitos que pueden acompañar a niños y adolescentes durante toda su vida.

“Las escuelas tienen un enorme potencial para influir en los hábitos que acompañarán a niños y adolescentes durante toda su vida”, señaló Vanessa García Larsen, jefa de la Unidad de Factores de Riesgo del Departamento de Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental de la OPS.

Salud y educación van de la mano

Para la OEA, las políticas de alimentación saludable y actividad física también pueden tener efectos sobre la experiencia educativa.

Jesús Schucry Giacoman Zapata, director del Departamento de Desarrollo Humano, Educación y Empleo de la organización, sostuvo que salud y educación están estrechamente relacionadas.

La propuesta busca que las escuelas sean espacios que favorezcan no solo una alimentación más saludable y una mayor actividad física, sino también el bienestar socioemocional, la participación y las oportunidades de aprendizaje.

Una propuesta construida con los países

Los lineamientos fueron elaborados a partir de evidencia científica y mediante consultas con ministerios de Salud y Educación de distintos países de la región.

También incorporan experiencias desarrolladas en Bahamas, Belice y Colombia.

La iniciativa forma parte del Programa Hemisférico sobre Políticas de Alimentación Saludable y Actividad Física en Entornos Escolares, desarrollado conjuntamente por la OPS y la OEA.

El objetivo es fortalecer las capacidades de los países para diseñar políticas que permitan prevenir las enfermedades no transmisibles desde edades tempranas.

El desafío, ahora, será llevar estas recomendaciones de los documentos a las escuelas.

Porque cambiar los hábitos de alimentación y actividad física de niños y adolescentes no depende solamente de decirles qué deben comer o cuánto deben ejercitarse.

También implica crear entornos donde las opciones saludables sean más accesibles y donde moverse forme parte de la vida cotidiana.

Organización Panamericana de la Salud (OPS) y Organización de los Estados Americanos (OEA).


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