Cáncer de laringe: cuáles son sus principales factores de riesgo y qué síntomas conviene vigilar

Un médico examina la garganta de un paciente para detectar síntomas relacionados con el cáncer de laringe.

El cáncer de laringe está estrechamente relacionado con factores de riesgo que pueden prevenirse, especialmente el consumo de tabaco y alcohol. Prestar atención a determinados síntomas persistentes también puede favorecer una valoración médica temprana.

Un estudio publicado en Acta Otorrinolaringológica Española analizó la mortalidad por cáncer de laringe en España entre 1999 y 2023 y encontró una evolución diferente entre hombres y mujeres.

Durante ese periodo se registraron 36.598 fallecimientos, de los cuales 34.532 correspondieron a hombres y 2.066 a mujeres. Entre los hombres, la tasa estandarizada de mortalidad pasó de 12,10 fallecimientos por cada 100.000 habitantes en 1999 a 4,76 en 2023, una reducción del 60 %. El descenso fue todavía mayor entre los menores de 50 años.

En las mujeres, en cambio, el comportamiento fue desigual según la edad. Mientras la mortalidad disminuyó entre las menores de 50 años, aumentó entre las mujeres de 50 años o más, especialmente a partir de los 55 años. Los investigadores relacionan esta evolución, entre otros factores, con los cambios históricos en el consumo de tabaco y alcohol entre las distintas generaciones.

¿Qué es el cáncer de laringe?

La laringe es un órgano situado en la garganta que participa en funciones esenciales como la respiración, la producción de la voz y la deglución. Está dividida en tres regiones: supraglotis, glotis y subglotis. Los tumores pueden aparecer en cualquiera de ellas y los síntomas pueden variar según su localización.

El cáncer de laringe forma parte de los llamados cánceres de cabeza y cuello y, en la mayoría de los casos, se origina en las células que recubren internamente la laringe.

El tabaco, el principal factor de riesgo

El consumo de tabaco es uno de los principales factores de riesgo para desarrollar cáncer de laringe. El riesgo está relacionado con la cantidad y el tiempo de exposición al tabaco, y comprende productos como cigarrillos, puros y pipas.

Dejar de fumar reduce el riesgo, aunque este no desaparece inmediatamente y puede permanecer elevado durante años en comparación con quienes nunca han fumado.

El alcohol también es un factor de riesgo. Su consumo aumenta la probabilidad de desarrollar cánceres de cabeza y cuello, incluido el de laringe, y la combinación de alcohol y tabaco incrementa especialmente el riesgo.

Por ello, reducir o eliminar ambos factores constituye una de las principales medidas de prevención.

Otros factores que conviene conocer

Aunque el tabaco y el alcohol tienen un peso especialmente importante, existen otros factores que pueden estar relacionados con los cánceres de laringe y de cabeza y cuello.

La exposición laboral a determinadas sustancias químicas es uno de ellos. Para las personas que trabajan con estos agentes, las medidas de protección, la ventilación adecuada y el uso de filtros pueden ayudar a reducir la exposición.

También es importante diferenciar el cáncer de laringe de otros tumores de la garganta. Por ejemplo, el virus del papiloma humano (VPH) tiene una relación conocida con determinados cánceres de orofaringe, pero eso no significa que todos los cánceres de laringe tengan al VPH como causa principal.

¿Qué síntomas conviene vigilar?

Los síntomas pueden depender de la zona de la laringe donde se encuentre la lesión. Algunos pueden confundirse inicialmente con problemas de voz o afecciones habituales de la garganta.

Entre los signos que conviene consultar cuando persisten o empeoran están:

  • Ronquera o cambios persistentes en la voz.
  • Dificultad o dolor al tragar.
  • Dolor persistente de garganta.
  • Sensación de tener algo atrapado en la garganta.
  • Dificultad para respirar.
  • Un bulto en el cuello.
  • Dolor de oído asociado a otros síntomas de garganta.

La ronquera persistente merece especial atención. Los tumores que afectan las cuerdas vocales pueden producir alteraciones de la voz en etapas relativamente tempranas. La SEORL-CCC señala que una disfonía que dura más de 15 días debe ser valorada por un especialista, especialmente cuando existe antecedente de tabaquismo.

Esto no significa que una ronquera prolongada sea necesariamente cáncer. Existen muchas causas benignas de alteraciones de la voz. La importancia está en no asumir que un síntoma persistente desaparecerá por sí solo.

¿Por qué importa detectar el problema a tiempo?

El cáncer de laringe puede afectar funciones fundamentales. Dependiendo de su localización y de la etapa en que se diagnostique, tanto el tumor como su tratamiento pueden comprometer la voz, la deglución y la respiración.

Por eso, consultar ante cambios persistentes permite que un profesional determine la causa y, si existe una lesión que requiere estudio, indique las pruebas correspondientes.

No existe un único síntoma que permita identificar por sí mismo un cáncer de laringe. El diagnóstico requiere una valoración médica y pruebas destinadas a examinar la garganta y el cuello.

La prevención sigue siendo clave

Los datos del estudio español muestran cómo los cambios en los hábitos de consumo de tabaco de distintas generaciones pueden reflejarse décadas después en las cifras de mortalidad. Entre los hombres, los investigadores observaron un marcado efecto generacional asociado principalmente con la reducción de la exposición al tabaco.

La experiencia también sirve para recordar que los efectos de determinados factores de riesgo pueden aparecer mucho tiempo después de la exposición. En el caso de las mujeres españolas, los investigadores consideran que el aumento observado en los grupos de mayor edad puede estar relacionado con la expansión del tabaquismo femenino en generaciones anteriores.

Evitar el tabaco, reducir el consumo de alcohol, protegerse frente a exposiciones laborales de riesgo y consultar ante síntomas persistentes son medidas que pueden contribuir a disminuir el riesgo o favorecer una evaluación oportuna.

El cáncer de laringe no siempre comienza con una señal evidente. Por eso, un cambio persistente en la voz, la deglución o la respiración merece atención, especialmente cuando existen antecedentes de tabaquismo o consumo elevado de alcohol.

Con información de EFE Salud, SEORL-CCC y fuentes médicas especializadas.


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