Descubren un bosque fósil que revela cómo era la Patagonia hace 50 millones de años

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Un hallazgo arqueológico en la provincia argentina de Río Negro está ayudando a reconstruir un capítulo desconocido de la historia natural de Sudamérica. Un grupo de científicos confirmó el descubrimiento de un bosque fósil de aproximadamente 50 millones de años, cuyos restos muestran que la Patagonia fue, alguna vez, un territorio cubierto por exuberantes bosques tropicales.

El descubrimiento ocurrió en la localidad de Pilcaniyeu, a unos 80 kilómetros de San Carlos de Bariloche, donde especialistas identificaron 13 enormes troncos fosilizados pertenecientes a distintas especies de árboles.

Un paisaje muy diferente al actual

Hoy esa región presenta un paisaje árido y ventoso, pero durante el período Eoceno, hace entre 34 y 56 millones de años, el clima era completamente distinto.

«No había hielo en ninguno de los polos y la Patagonia estaba unida a la Antártida porque el estrecho de Drake todavía no existía», explicó el paleontólogo Ari Iglesias, presidente de la Asociación Paleontológica de Bariloche.

Los investigadores estiman que algunos de los árboles superaban los 30 metros de altura y tenían troncos de más de un metro de diámetro.

Un hallazgo con enorme valor científico

Aunque popularmente se habla de un bosque petrificado, los especialistas aclararon que los ejemplares pasaron por un proceso llamado permineralización, que permitió conservar gran parte de su estructura original.

Gracias a ello, los científicos podrán identificar especies, analizar células vegetales y reconstruir con mayor precisión el ambiente que existía millones de años atrás.

Las primeras observaciones indican que el sitio reúne especies de coníferas y plantas con flores, muchas de ellas relacionadas con árboles que hoy crecen en distintas regiones de Sudamérica.

Una ventana al pasado

Los expertos creen que los troncos permanecieron enterrados durante millones de años y quedaron expuestos lentamente por la elevación del terreno asociada a la formación de la cordillera de los Andes y por la erosión natural.

Ahora, las muestras permanecerán bajo resguardo en el Museo Paleontológico de Bariloche mientras continúan los estudios científicos.

Para Ari Iglesias, este descubrimiento representa mucho más que un nuevo sitio paleontológico.

«Esto no solo tiene un enorme valor científico por todo lo que podemos aprender del pasado. También le da un gran valor patrimonial a toda esta región», afirmó.

El hallazgo permitirá comprender mejor cómo evolucionaron los ecosistemas sudamericanos y cómo eran los paisajes de una Patagonia que, millones de años antes de convertirse en una estepa, estaba cubierta por densos bosques tropicales.

Con información de La Nación Argentina.


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