Renoir robados: por qué las pinturas son casi imposibles de vender en el mercado ilegal

Una de las pinturas de Pierre-Auguste Renoir robadas de un museo en Cagnes-sur-Mer, Francia. Una de las pinturas de Pierre-Auguste Renoir robadas de un museo en Cagnes-sur-Mer, Francia. / Foto: AP

Los Renoir robados de un pequeño museo francés siguen sin aparecer, pero convertir esas pinturas en dinero será mucho más difícil de lo que podría sugerir su valor millonario. Las obras conocidas y registradas son prácticamente imposibles de vender de forma abierta sin despertar sospechas y pierden gran parte de su valor en el mercado clandestino.

El robo ocurrió el martes en el museo que fue la última casa del pintor Pierre-Auguste Renoir, en Cagnes-sur-Mer, en la Riviera francesa. Cuatro pinturas fueron sustraídas, pero los responsables dejaron caer dos de ellas en el jardín durante la huida: “Retrato de Madame Pichon” y “Coco leyendo”.

Las otras dos, “Retrato de Madame Colonna Romano” y “Joven en el pozo”, permanecen desaparecidas. El alcalde de Cagnes-sur-Mer, Bryan Masson, estimó en 9 millones de euros el valor conjunto de las obras robadas.

¿Qué pueden hacer los ladrones con los cuadros?

Para los especialistas, vender directamente los Renoir robados es una opción poco viable. Una obra reconocida no puede pasar fácilmente por una casa de subastas o por un comprador legítimo sin que se detecte su procedencia.

Arthur Brand, investigador privado especializado en delitos de arte, explicó que los grandes coleccionistas no suelen querer asumir el riesgo de adquirir una obra robada. En algunos casos, pinturas valoradas en millones de dólares terminan prácticamente sin valor para quien las sustrajo.

Otra posibilidad es utilizar las obras como instrumento de negociación. Christopher Marinello, abogado y fundador de Art Recovery International, señaló que algunos delincuentes podrían intentar intercambiar información sobre el paradero de una pieza por beneficios judiciales.

También existe el riesgo de que las pinturas permanezcan ocultas durante años o sean destruidas para eliminar evidencias.

Un problema que afecta a los museos pequeños

Los expertos consultados por The Associated Press advierten que los museos pequeños pueden ser especialmente vulnerablesporque cuentan con menos recursos para invertir en sistemas de seguridad.

James Ratcliffe, especialista en arte robado del Art Loss Register, explicó que una pintura no puede desmontarse y venderse por partes como ocurre con otros objetos de valor. Si se altera, pierde precisamente aquello que le da importancia.

El caso de los Renoir robados vuelve a poner sobre la mesa la seguridad de las colecciones pequeñas y la dificultad de recuperar obras que, aunque tengan un alto valor artístico, ofrecen pocas opciones para quienes intentan venderlas ilegalmente.

Con información de The Associated Press (AP)


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