Muere Dolly Parton, leyenda de la música country, a los 80 años

Dolly Parton, vestida elegantemente, se presenta en el escenario con micrófono, celebrando su legado musical. Muere Dolly Parton, leyenda de la música country, a los 80 años. / Foto: Bilboard

La cantante y compositora estadounidense murió este martes en Nashville, después de una carrera de casi seis décadas. Deja canciones que se convirtieron en clásicos, una trayectoria que atravesó el country y el pop y un legado que también incluye cine, negocios y filantropía.

Dolly Parton, una de las figuras más reconocibles de la música estadounidense, murió este martes 25 de agosto a los 80 años, informó su familia. La cantante, compositora y actriz construyó durante casi seis décadas una carrera que la llevó desde las montañas de Tennessee hasta convertirse en una de las artistas más importantes de Nashville y en una figura de alcance internacional.

La noticia cierra una trayectoria en la que Parton consiguió algo poco habitual: mantener una identidad profundamente ligada a la música country mientras sus canciones, películas y proyectos empresariales alcanzaban públicos mucho más amplios. Su catálogo incluye composiciones como “Jolene”, “Coat of Many Colors” e “I Will Always Love You”, mientras que su trabajo fuera de los escenarios la convirtió también en una de las celebridades estadounidenses con mayor presencia en iniciativas educativas y filantrópicas.

La familia informó que se realizará una ceremonia pequeña y privada. También pidió que quienes quieran homenajear a Parton consideren hacer donaciones a Dolly Parton’s Imagination Library, el programa de alfabetización infantil que creó en 1995. La causa de su muerte no ha sido informada públicamente.

De una familia de 12 hijos a Nashville

Dolly Rebecca Parton nació el 19 de enero de 1946 en Pittman Center, Tennessee, y creció en una familia de 12 hijos. Su infancia transcurrió en condiciones económicas muy modestas y en una pequeña comunidad de las montañas de los Apalaches, una experiencia que después aparecería una y otra vez en las canciones que escribió.

La música estuvo presente desde sus primeros años. Su madre cantaba canciones tradicionales de Inglaterra, Irlanda y Gales, y Parton comenzó a escribir desde niña. A los ocho años recibió su primera guitarra y antes de llegar a la adolescencia ya cantaba en medios locales. A los 13 años hizo su primera aparición en el Grand Ole Opry, uno de los escenarios más importantes de la música country.

Después de terminar la escuela secundaria se trasladó a Nashville para intentar construir una carrera musical. Allí comenzó a trabajar como compositora y, poco después, estableció una asociación profesional con Porter Wagoner que le permitió ganar mayor exposición en la industria. Con él tuvo una exitosa etapa televisiva y grabó 14 duetos que llegaron al Top 10 de las listas country.

Fue precisamente al terminar aquella sociedad profesional cuando Parton escribió una de sus canciones más conocidas. “I Will Always Love You” nació como una despedida para Wagoner cuando decidió emprender su carrera como solista.

Una compositora antes que una estrella

La imagen de Dolly Parton, con sus grandes peinados, ropa llamativa y una personalidad pública cargada de humor, llegó a ser tan conocida que en ocasiones podía eclipsar el aspecto más importante de su trayectoria: era una compositora extraordinariamente prolífica.

Parton escribió alrededor de 3.000 canciones durante su carrera y consiguió que muchas de ellas sobrevivieran a las épocas y a los géneros en los que fueron creadas. “Jolene”, “Coat of Many Colors” e “I Will Always Love You” forman parte de un repertorio que ha sido interpretado por artistas de distintas generaciones.

El caso de “I Will Always Love You” es especialmente significativo. La canción, escrita originalmente por Parton, alcanzó una dimensión completamente diferente cuando Whitney Houston grabó su versión para la película The Bodyguard. De esa manera, una composición nacida dentro del country terminó convertida en uno de los grandes éxitos de la música popular.

Ese alcance explica por qué su influencia nunca quedó limitada a Nashville. Parton consiguió que sus canciones fueran reconocidas tanto por el público tradicional del country como por quienes llegaban a ellas a través del pop, el cine o las versiones de otros artistas.

Los números que explican su lugar en la historia

La carrera de Parton también puede medirse en cifras. Vendió más de 100 millones de discos en todo el mundo, ganó 11 premios Grammy, incluido el Grammy a la Trayectoria, y fue incorporada al Salón de la Fama del Rock and Roll.

En las listas de Billboard dejó además marcas especialmente importantes dentro de la música country. Parton consiguió 49 álbumes en el Top 10 de Top Country Albums, la mayor cantidad para una mujer, y alcanzó el número uno de Hot Country Songs en 25 ocasiones, otro récord entre las artistas femeninas. Billboard la reconoció en 2024 como la mayor artista country de todos los tiempos dentro de su clasificación editorial.

Su capacidad para mantenerse vigente durante décadas también fue poco común. Incluso en 2026 continuaba apareciendo en las listas country, mientras su catálogo seguía siendo reinterpretado y descubierto por nuevas generaciones.

Del escenario al cine

La música no fue el único espacio en el que Parton consiguió una carrera de largo alcance. Su salto al cine comenzó con 9 to 5, película de 1980 en la que compartió protagonismo con Jane Fonda y Lily Tomlin y para la que también escribió la canción principal.

“9 to 5” se convirtió en otro de sus grandes éxitos y consolidó una etapa en la que Parton empezó a combinar la música con la actuación. Después participó en películas como The Best Little Whorehouse in Texas, Rhinestone y Steel Magnolias, ampliando una presencia pública que ya no dependía exclusivamente de los escenarios.

Su personalidad también jugó un papel importante en esa expansión. Parton convirtió su apariencia en parte de su identidad artística y utilizó el humor para responder a la atención que recibían su ropa, su cabello y su figura. Detrás de esa imagen deliberadamente extravagante había, sin embargo, una artista que mantuvo un control muy cuidadoso sobre su carrera y sobre la manera en que quería ser percibida.

Dollywood y el negocio construido alrededor de su nombre

Parton también demostró que podía convertir su popularidad en una estructura empresarial propia. En 1986 abrió Dollywood en Pigeon Forge, Tennessee, un parque temático que terminó convirtiéndose en una de las principales atracciones turísticas del estado.

El proyecto formó parte de una expansión que incluyó hoteles, espectáculos y otros negocios vinculados con la cultura de los Apalaches y con su propia historia.

Ese aspecto empresarial fue otra de las razones por las que Parton se convirtió en una figura distinta dentro de la industria musical. No dependió únicamente de las ventas de discos o de los conciertos, sino que construyó una marca alrededor de su nombre y utilizó parte de esos recursos para financiar proyectos sociales.

La otra gran obra de Dolly Parton

Uno de esos proyectos fue Imagination Library, creada en 1995 para entregar libros gratuitos a niños pequeños. El programa comenzó en Tennessee y posteriormente se expandió a otros lugares de Estados Unidos y del mundo.

La iniciativa terminó convirtiéndose en uno de los proyectos más reconocidos de Parton y refleja una parte de su historia personal. La artista había crecido en una familia con pocos recursos y siempre habló de la importancia que tuvieron las historias, la música y la educación durante su infancia.

Por eso, la organización se convirtió en una pieza central de su legado. Tras su muerte, la familia pidió que las personas que quieran rendirle homenaje consideren donar a Imagination Library en lugar de enviar flores.

También ayudó a financiar investigaciones contra el COVID-19

Durante la pandemia, Parton volvió a utilizar su fortuna para apoyar una causa relacionada con la salud pública. En 2020 donó un millón de dólares al Vanderbilt University Medical Center para contribuir a la investigación sobre el COVID-19.

Ese dinero ayudó a financiar trabajos vinculados con el desarrollo de la vacuna de Moderna, un aporte que posteriormente hizo todavía más visible su papel filantrópico.

Su apoyo a distintas causas también incluyó iniciativas de ayuda para comunidades afectadas por desastres en Tennessee y otros proyectos relacionados con educación y desarrollo comunitario.

Sus últimos años

Durante el último año, Parton había reducido considerablemente sus apariciones públicas debido a problemas de salud que no fueron especificados públicamente. Esa situación la llevó a posponer y finalmente cancelar una residencia de conciertos que tenía prevista en Las Vegas para 2025.

La muerte de su esposo, Carl Dean, en marzo de 2025 también marcó una etapa especialmente difícil. Dean, con quien Parton estuvo casada durante casi seis décadas, había mantenido una vida alejada de los reflectores y rara vez apareció públicamente junto a ella.

Aun con sus problemas de salud, Parton continuó vinculada a nuevos proyectos. Apenas días antes de su muerte había trascendido que ella y su equipo exploraban la posibilidad de realizar presentaciones mediante avatares digitales, una muestra de que seguía buscando nuevas formas de llevar su música a los escenarios.

El legado que deja Dolly Parton

La historia de Dolly Parton difícilmente cabe en una sola categoría. Fue una de las grandes compositoras de Nashville, una cantante capaz de cruzar las fronteras del country, una actriz reconocida, una empresaria que convirtió su nombre en una marca global y una filántropa que destinó parte de su fortuna a proyectos educativos y de salud.

Pero quizá una de las razones por las que consiguió permanecer durante tanto tiempo en la memoria del público fue su capacidad para no desprenderse de sus orígenes. Parton nunca dejó de hablar de Tennessee, de su familia y de las dificultades económicas de su infancia. Esa historia estuvo presente en sus canciones y también en los proyectos que decidió financiar.

Su carrera comenzó con una niña que escribía canciones en las montañas de Tennessee y terminó con una mujer que había vendido más de 100 millones de discos y convertido algunas de sus composiciones en clásicos interpretados por artistas de todo el mundo.

Dolly Parton murió este martes a los 80 años. Queda su música, pero también una obra mucho más amplia que convirtió su propia historia en una de las carreras más singulares de la cultura estadounidense.

Con información de Reuters y Billboard.


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