Los incendios forestales en España muestran una evolución favorable. Este jueves, las autoridades rebajaron de nivel 3 a nivel 2 la gravedad de los incendios registrados en las regiones de Madrid y Ávila, una decisión que pone fin a la emergencia nacional decretada la semana pasada por la intensidad de las llamas.
Aunque la situación ha mejorado, los equipos de emergencia continúan desplegados y el riesgo de nuevos incendios sigue siendo muy alto debido a la ola de calor que afecta a gran parte del país.
¿Qué cambió en la emergencia?
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, calificó la decisión como una «muy buena noticia» tras evaluar la evolución de los incendios junto con las autoridades regionales y los responsables de las operaciones.
El cambio implica que el mando operativo vuelve a los gobiernos autonómicos de Madrid y Castilla y León, mientras que la Unidad Militar de Emergencias (UME) y el Sistema Nacional de Protección Civil permanecerán disponibles para apoyar las labores de extinción y vigilancia.
Además, muchas de las personas que habían sido evacuadas ya pudieron regresar a sus viviendas.
El riesgo continúa
Pese a la estabilización de algunos focos, España mantiene una situación delicada. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) advirtió que gran parte del territorio permanece en riesgo muy alto o extremo de incendios forestales debido a temperaturas que alcanzan los 42 grados Celsius.
En Castilla y León continúan activos nueve incendios. El más grave, en Ávila, ha afectado más de 50.000 hectáreas, mientras que otros focos permanecen en las provincias de Zamora y León.
En Castellón, otro incendio sigue sin ser controlado tras quemar unas 9.300 hectáreas, y 14 municipios permanecen evacuados como medida preventiva.
La prevención sigue siendo clave
Los especialistas recuerdan que las altas temperaturas, la sequedad de la vegetación y el viento favorecen la rápida propagación del fuego durante el verano.
Las autoridades insistieron en evitar cualquier conducta que pueda provocar incendios, ya que una parte importante de estos siniestros tiene origen humano, ya sea por imprudencias o acciones intencionales.
Mientras los equipos de emergencia continúan trabajando, la prioridad sigue siendo proteger a la población y preservar los ecosistemas afectados.
Con información de EFE.
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