Niños celebran a Chaplin en los 50 años de la Cinemateca Boliviana

Niños vestidos de Chaplin celebran los 50 años del mayor archivo audiovisual de Bolivia Jóvenes disfrazados de Charles Chaplin reaccionan durante el 50 aniversario de la Cinemateca Boliviana este 28 de julio de 2026, en La Paz (Bolivia). EFE/ Luis Gandarillas

Decenas de niños y adolescentes caracterizados como Charlot, el inolvidable personaje creado por Charles Chaplin, llenaron de alegría este martes la Cinemateca Boliviana, en La Paz. Vestidos con sombrero, traje, bastón, paraguas y el inconfundible bigote, participaron en una jornada especial para conmemorar los 50 años de la institución que resguarda la memoria audiovisual de Bolivia.

Los pequeños asistieron junto a sus padres y profesores para disfrutar de una programación pensada especialmente para acercar a las nuevas generaciones al cine clásico. La actividad incluyó una representación teatral inspirada en Chaplin y la proyección de varios cortometrajes del legendario actor y director británico.

Chaplin, un símbolo que une generaciones

Como parte de la experiencia, cada asistente recibió un chocolate con un envoltorio conmemorativo dedicado al cine boliviano. El evento también rindió homenaje a quienes impulsaron el crecimiento de la Cinemateca Boliviana y trabajaron para preservar el patrimonio cinematográfico del país.

La periodista cultural Mabel Franco recordó que la actriz argentina Norma Merlo llegó a recorrer las calles caracterizada como Chaplin para promover la creación de una Ley del Cine y recaudar fondos que permitieran construir una sede propia para la institución.

Cinco décadas preservando la memoria audiovisual

Fundada en julio de 1976, la Cinemateca Boliviana comenzó funcionando en la Casa de la Cultura de La Paz. Años más tarde se trasladó a un espacio de la Compañía de Jesús y, finalmente, inauguró su edificio propio en 2007.

Actualmente, el archivo conserva alrededor de 8.000 rollos de películas bolivianas y otros 33.000 filmes internacionales, muchos de ellos catalogados y restaurados para garantizar su preservación. Entre sus tesoros destaca una copia de «La quimera del oro», una de las obras más emblemáticas de Charles Chaplin, protegida en una bóveda especial debido a que fue filmada en nitrato, un material altamente inflamable.

El cine también conserva la identidad de un país

El presidente del directorio de la Fundación Cinemateca Boliviana, Alfonso Gumucio, destacó que preservar las películas significa proteger la memoria, la historia y la identidad cultural de una nación. Por ello, la celebración continuará durante todo el año con exposiciones, ciclos de cine, charlas, homenajes, un concierto sinfónico y actividades en la Feria Internacional del Libro de La Paz.

La iniciativa demuestra que el cineno solo entretiene, sino que también conecta generaciones y mantiene vivas las historias que forman parte del patrimonio cultural de los pueblos.

Con información de EFE.


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