El deshielo libera más mercurio en la Antártida

AAP086 ANTARTIDA EXPLORACION Vista de un bloque de hielo en las aguas de la Antártida. EFE/DEAN LEWINS

Aunque la Antártida suele asociarse con paisajes vírgenes y ecosistemas casi intactos, una nueva investigación demuestra que también está sintiendo el impacto de la contaminación global. Un estudio internacional reveló que la acumulación de mercurio en la Península Antártica ha aumentado 160 % desde la era industrial, convirtiendo a esta región en un punto crítico para este contaminante.

La investigación, publicada en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, fue desarrollada por científicos de centros de investigación de China y Norteamérica, quienes analizaron sedimentos marinos para reconstruir la evolución del mercurio durante los últimos 200 años.

El deshielo acelera la liberación del contaminante

Los investigadores descubrieron que el calentamiento global está desempeñando un papel determinante. Durante siglos, el hielo antártico actuó como un enorme depósito natural que retenía el mercurio proveniente tanto de procesos geológicos como de emisiones industriales transportadas por la atmósfera.

Sin embargo, el aumento de las temperaturas y el retroceso acelerado de los glaciares están liberando ese mercurio acumulado. El agua del deshielo y la erosión del terreno lo arrastran hacia el océano, donde vuelve a incorporarse al medio ambiente.

El estudio estima que la liberación de mercurio relacionada con el deshielo y la erosión ha aumentado 550 % desde la Revolución Industrial, mientras que la cantidad que regresa a la atmósfera desde el océano creció alrededor de 350 % durante el mismo período.

Un desafío para la protección del planeta

Los científicos también encontraron que la plataforma continental que rodea la Península Antártica acumula mercurio a un ritmo cercano a 93 microgramos adicionales por metro cuadrado cada año, aproximadamente el doble del promedio registrado en otras plataformas continentales del mundo.

Aunque la Antártida se encuentra lejos de los grandes centros industriales, estos resultados muestran cómo la contaminación puede permanecer almacenada durante siglos y reaparecer como consecuencia del cambio climático.

Una llamada a fortalecer la acción climática

Los autores del estudio consideran que estos hallazgos refuerzan la necesidad de incluir el deshielo como un factor clave al diseñar estrategias internacionales para controlar los contaminantes ambientales.

Comprender cómo interactúan el cambio climático y la contaminación permitirá desarrollar mejores políticas de conservación y proteger ecosistemas que, hasta hace poco, se consideraban prácticamente aislados de la actividad humana.

Con información de EFE.


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