Melanoma y carcinoma: cómo diferenciar los cánceres de piel

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Aunque ambos son tipos de cáncer de piel, el melanoma y el carcinoma presentan características muy distintas. Sin embargo, comparten un importante factor de riesgo: la exposición prolongada al sol sin la protección adecuada.

El dermatólogo Alberto Conde, especialista del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, explica que conocer las diferencias entre ambos tumores puede favorecer un diagnóstico temprano y mejorar las posibilidades de tratamiento.

¿Qué es un carcinoma?

El carcinoma es el cáncer de piel más frecuente y se presenta principalmente en dos formas: basocelular y espinocelular.

El carcinoma basocelular suele crecer lentamente y rara vez produce metástasis. En cambio, el espinocelular puede ser más agresivo en algunos casos y requerir tratamientos adicionales además de la cirugía.

Estos tumores suelen aparecer como heridas que no cicatrizan, especialmente en zonas muy expuestas al sol, como la cara, las orejas y el cuero cabelludo.

¿Qué es un melanoma?

El melanoma es considerado el cáncer de piel más agresivo. Se origina en los melanocitos, las células responsables del color de la piel y de los lunares.

Generalmente se presenta como un lunar que cambia de tamaño, forma o color, aunque también puede aparecer como una lesión nueva.

Los especialistas advierten que, si no se detecta a tiempo, el melanoma puede extenderse a otros órganos mediante metástasis.

Principales diferencias

Entre las características que ayudan a distinguirlos destacan:

  • El melanoma suele tener varios tonos de color, bordes irregulares y forma asimétrica.
  • El carcinoma suele manifestarse como una lesión o herida persistente que aumenta de tamaño con el tiempo.
  • Los melanomas aparecen con mayor frecuencia en la espalda de los hombres y en las piernas de las mujeres.
  • Los carcinomas son más comunes en las zonas del cuerpo con mayor exposición solar.

La detección temprana marca la diferencia

Según el especialista, cuando el melanoma se diagnostica en sus etapas iniciales, la cirugía permite alcanzar tasas de curación cercanas al 99 %.

En el caso del carcinoma basocelular, la cirugía —especialmente la técnica de Mohs— logra una tasa de curación superior al 95 %.

Cómo prevenir el cáncer de piel

Los dermatólogos recomiendan adoptar hábitos sencillos para reducir el riesgo:

  • Utilizar protector solar todos los días.
  • Evitar la exposición al sol durante las horas de mayor intensidad.
  • Usar sombreros, gafas y ropa protectora cuando sea posible.
  • Revisar periódicamente los lunares y las lesiones de la piel.
  • Consultar al dermatólogo si un lunar cambia de tamaño, forma o color, o si una herida no cicatriza.

La detección temprana continúa siendo la herramienta más eficaz para mejorar el pronóstico y facilitar un tratamiento exitoso.

Con información de EFE Salud y el Hospital Clínico San Carlos de Madrid.


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