Durante más de doce siglos fue testigo del paso del tiempo, inspiró leyendas y se convirtió en uno de los árboles más famosos del mundo. Ahora, el Major Oak, el legendario roble asociado a Robin Hood en el bosque de Sherwood, deja un legado que seguirá vivo como símbolo de la conservación de la naturaleza.
La Real Sociedad para la Protección de las Aves (RSPB) confirmó que el histórico árbol no produjo hojas durante esta primavera, señal de que su largo ciclo de vida llegó a su fin.
Un árbol que marcó generaciones
Se estima que el Major Oak tenía alrededor de 1.200 años de antigüedad y, según la tradición popular, ofreció refugio a Robin Hood y sus compañeros mientras escapaban del sheriff de Nottingham.
Desde que fue mencionado en un libro sobre robles en 1790, millones de visitantes viajaron hasta el bosque de Sherwood para contemplarlo.
Con el paso del tiempo, esa popularidad también tuvo consecuencias. Los expertos explican que la constante presencia de visitantes compactó el suelo alrededor del árbol, dificultando que el agua llegara a sus raíces. A ello se sumaron el envejecimiento natural, el cambio climático y los esfuerzos realizados durante décadas para sostener sus enormes ramas.
Su historia continuará inspirando
Aunque el Major Oak ya no volverá a florecer, permanecerá en el bosque como un monumento natural y continuará ofreciendo refugio a numerosas especies que dependen de la madera antigua para sobrevivir.
Especialistas en conservación destacan que los árboles centenarios cumplen un papel fundamental en la biodiversidad y ayudan a mantener el equilibrio de los ecosistemas.
Para los responsables del bosque de Sherwood, el histórico roble seguirá siendo un recordatorio de la importancia de proteger el patrimonio natural para las futuras generaciones y de conservar aquellos gigantes silenciosos que han acompañado la historia durante siglos.
Con información de AP.
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