Osteoporosis secundaria: las enfermedades y los medicamentos que pueden debilitar los huesos

La osteoporosis no siempre es una consecuencia del envejecimiento o la menopausia. En muchos casos, la pérdida de resistencia ósea está relacionada con otras enfermedades, alteraciones hormonales, deficiencias nutricionales o tratamientos médicos que pueden afectar la salud de los huesos.

En el marco del Día Mundial de la Osteoporosis, que se conmemora cada 20 de octubre, la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) destaca la importancia de identificar estas causas para reducir el riesgo de fracturas y ofrecer un tratamiento adecuado a cada paciente.

Según la sociedad científica, existe un factor secundario que contribuye a la osteoporosis en aproximadamente entre el 50 % y el 80 % de los hombres afectados. También está presente en entre el 20 % y el 30 % de las mujeres después de la menopausia y en más de la mitad de los casos entre las mujeres en edad fértil.

¿Qué puede causar la osteoporosis secundaria?

Esta forma de osteoporosis aparece cuando una enfermedad, una condición médica o un tratamiento contribuye al deterioro de los huesos.

Entre las causas se encuentran alteraciones hormonales como el hipertiroidismo, el hiperparatiroidismo, el hipogonadismo y el síndrome de Cushing. También pueden influir la diabetes, determinadas enfermedades renales o hepáticas y algunos trastornos digestivos, inflamatorios, hematológicos y oncológicos.

La cirugía bariátrica, la anorexia nerviosa, la inmovilidad prolongada, el bajo peso y la desnutrición también pueden aumentar el riesgo. A esto se suma una ingesta insuficiente de calcio o vitamina D, nutrientes necesarios para mantener la salud ósea.

Algunos medicamentos pueden contribuir a la pérdida de masa ósea, especialmente cuando se utilizan durante períodos prolongados. Entre ellos figuran los corticoides, ciertos tratamientos hormonales contra el cáncer, algunos antiepilépticos y los inmunosupresores.

La endocrinóloga María Rosa Alhambra, integrante del Grupo de Trabajo de Metabolismo Mineral y Óseo de la SEEN, advierte que el riesgo depende de la dosis, la duración del tratamiento y las características de cada persona.

Por esta razón, los medicamentos no deben suspenderse ni modificarse sin indicación médica.

Una enfermedad que puede pasar inadvertida

La osteoporosis suele avanzar sin provocar síntomas. La pérdida de densidad y calidad del hueso no causa necesariamente dolor, por lo que algunas personas descubren que tienen la enfermedad después de sufrir una fractura.

Las fracturas vertebrales pueden producir dolor repentino en la espalda, pérdida progresiva de estatura y aumento de la curvatura de la columna. Sin embargo, algunas pasan inadvertidas.

“La ausencia de síntomas no descarta que sea osteoporosis y resulta esencial valorar de manera anticipada a las personas con factores de riesgo”, señala Alhambra.

La evaluación médica puede incluir la revisión de antecedentes, enfermedades, medicamentos y factores de riesgo. Cuando está indicado, también se realiza una densitometría ósea para evaluar la densidad mineral del hueso.

Prevención y tratamiento individualizado

La detección temprana permite identificar posibles causas secundarias y establecer un tratamiento que atienda tanto la pérdida de resistencia ósea como la enfermedad que la provoca.

La SEEN recomienda un abordaje coordinado entre profesionales de Atención Primaria, Endocrinología, Reumatología, Geriatría, Traumatología, Rehabilitación, Enfermería y Fisioterapia, según las necesidades de cada paciente.

La alimentación también cumple una función importante. Una dieta con suficiente calcio, proteínas y vitamina D, junto con ejercicios adaptados que incluyan fortalecimiento muscular, actividades de carga y entrenamiento del equilibrio, puede contribuir al cuidado de los huesos.

Evitar el tabaco, moderar o evitar el consumo de alcohol y prevenir las caídas son otras medidas relevantes.

La osteoporosis secundaria recuerda que la salud ósea depende de múltiples factores. Reconocer las señales de riesgo y consultar a tiempo permite buscar las causas, valorar las opciones de tratamiento y reducir las consecuencias de las fracturas.

Fuente: Agencia EFE y Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN).


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