¿Qué pasa cuando un rayo alcanza a una persona?

Rayo durante una tormenta eléctrica y recomendaciones para prevenir accidentes. Rayo durante una tormenta eléctrica y recomendaciones para prevenir accidentes. /Foto: Pexels

La muerte de un turista estadounidense en el monte Etna volvió a poner la atención sobre un fenómeno poco frecuente, pero potencialmente mortal. El hombre, de 29 años y procedente de Kansas, fue alcanzado por un rayo mientras hacía senderismo en Sicilia.

El accidente ocurrió en una zona del volcán que permanecía cerrada a los visitantes debido a la actividad volcánica reciente.

Los bomberos italianos lo rescataron mediante un helicóptero. Sin embargo, los servicios médicos certificaron posteriormente su muerte, según informó Associated Press (AP). El caso también dejó un dato llamativo. Funcionarios italianos señalaron a AP que, durante las últimas décadas, más personas han muerto por rayos en el Etna que por actividad volcánica.

La situación plantea una pregunta útil para cualquiera que realice actividades al aire libre:

¿Qué ocurre cuando un rayo alcanza a una persona y cómo se puede reducir el riesgo?

¿Por qué un rayo puede alcanzar a una persona?

Un rayo es una descarga eléctrica asociada con una tormenta. Puede alcanzar directamente a una persona, pero también puede lesionarla de otras maneras.

El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos (NWS) explica que una persona puede recibir una descarga por contacto con un objeto alcanzado por un rayo. También puede resultar afectada por la corriente eléctrica que se desplaza por el suelo después de una descarga cercana.

Por eso, el peligro no depende únicamente de que el rayo impacte directamente sobre el cuerpo. La exposición aumenta cuando una persona permanece en lugares abiertos, elevados o sin refugio.

Las montañas, las crestas, los campos deportivos y las playas pueden convertirse en lugares especialmente peligrosos durante una tormenta.

¿Qué tan probable es que te alcance un rayo?

Ser alcanzado por un rayo es poco frecuente, pero el riesgo no es igual para todas las personas.

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) estima que, para una persona en Estados Unidos, la probabilidad de ser alcanzada por un rayo durante un año es aproximadamente de 1 entre 1,2 millones.

Para una vida de 80 años, la estimación aumenta hasta aproximadamente 1 entre 15.300.

La NOAA aclara que estas cifras son promedios y que el riesgo individual depende de factores como el lugar donde se vive, el trabajo y las actividades que se realizan.

Una persona que pasa mucho tiempo al aire libre tiene una exposición diferente a quien permanece principalmente bajo techo. Además, los rayos pueden producirse lejos del centro de una tormenta.

El NWS advierte que una descarga puede alcanzar zonas situadas a varios kilómetros de la tormenta. Por eso existe una regla sencilla que puede salvar vidas:

si escuchas un trueno, ya estás lo suficientemente cerca para correr peligro.

¿Qué le ocurre al cuerpo?

Una descarga eléctrica de esta magnitud puede afectar diferentes órganos y sistemas. El corazón y el sistema nervioso se encuentran entre las estructuras que pueden sufrir lesiones importantes.

Una revisión científica publicada en la revista Injury analizó 56 publicaciones relacionadas con lesiones provocadas por rayos.

Los investigadores encontraron que las consecuencias pueden incluir alteraciones cardíacas, problemas neurológicos, quemaduras y traumatismos. Entre las lesiones también pueden aparecer pérdida de conciencia, problemas respiratorios y daños musculares.

El impacto no siempre termina cuando la persona sobrevive a la descarga.

La revisión científica señala que algunos sobrevivientes pueden presentar secuelas neurológicas y otros problemas de salud que requieren seguimiento médico. Por eso, sobrevivir a un rayo no significa necesariamente salir ileso.

¿Una persona alcanzada por un rayo queda electrificada?

No.

Este es uno de los mitos más importantes relacionados con los rayos.

El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos explica que una persona alcanzada por un rayo no conserva una carga eléctrica peligrosa después de la descarga.

Por lo tanto, es seguro tocarla para prestar primeros auxilios. Esta información es especialmente importante cuando hay varias personas presentes. Si alguien recibe el impacto, los testigos no deben alejarse por miedo a recibir una descarga. Lo correcto es buscar ayuda médica inmediatamente.

¿Qué hacer si alguien recibe un rayo?

El primer paso es solicitar asistencia médica de emergencia.

Después, hay que comprobar si la persona responde y respira normalmente.

Si no respira, puede necesitar reanimación cardiopulmonar (RCP).

También puede utilizarse un desfibrilador externo automático cuando exista uno disponible.

El riesgo de paro cardíaco es una de las razones por las que la atención rápida resulta fundamental.

Una revisión publicada en Injury señala que las alteraciones cardiovasculares se encuentran entre las complicaciones más graves de las lesiones provocadas por rayos.

Mientras llega la ayuda, la persona puede ser trasladada a un lugar seguro si todavía existe riesgo de otra descarga.

¿Cómo protegerse durante una tormenta?

La mejor protección consiste en buscar refugio antes de que la tormenta esté encima.

El CDC recomienda entrar en un edificio cerrado cuando se escuchen truenos.

Si no existe un edificio cercano, un vehículo cerrado con techo metálico y las ventanas completamente cerradas puede proporcionar protección.

Una carpa, un toldo, una parada abierta o una estructura pequeña no ofrecen el mismo nivel de seguridad.

Tampoco es recomendable refugiarse debajo de un árbol aislado.

Durante una tormenta hay que alejarse de espacios abiertos, zonas elevadas y cuerpos de agua.

Esto incluye piscinas, playas, lagos y ríos.

El NWS también recomienda evitar estructuras metálicas y objetos conductores.

¿Qué pasa si estás lejos de un refugio?

Esta es una de las situaciones más difíciles.

Si no existe un refugio seguro cerca, lo importante es reducir la exposición mientras se busca un lugar protegido.

Hay que abandonar las zonas elevadas y alejarse de espacios abiertos.

También se debe evitar permanecer debajo de árboles aislados o cerca del agua.

Sin embargo, estas medidas no hacen que permanecer al aire libre sea seguro.

El NWS es claro: no existe un lugar completamente seguro al aire libre durante una tormenta eléctrica.

Por eso, la planificación es fundamental cuando se realizan excursiones o actividades en la naturaleza.

Antes de comenzar una caminata, conviene revisar el pronóstico y conocer dónde se encuentra el refugio más cercano.

¿Cuánto tiempo hay que esperar?

La lluvia puede detenerse antes de que termine el peligro.

Por eso, salir inmediatamente cuando deja de llover no es una buena idea.

El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos recomienda esperar al menos 30 minutos después del último trueno antes de regresar al exterior.

La regla permite reducir el riesgo de encontrarse todavía dentro del área afectada por la tormenta.

Esto resulta especialmente importante durante actividades deportivas, excursiones, jornadas de playa o caminatas.

Una amenaza poco frecuente, pero prevenible

Los rayos pueden parecer completamente impredecibles.

Sin embargo, existe una medida de prevención sencilla que puede reducir considerablemente la exposición: buscar refugio cuando comienzan los truenos.

La probabilidad de ser alcanzado por un rayo es baja.

Pero esa probabilidad cambia cuando una persona decide permanecer en una montaña, una playa o un campo abierto durante una tormenta.

El caso del turista fallecido en el Etna recuerda que incluso actividades cotidianas como el senderismo pueden volverse peligrosas cuando cambian las condiciones meteorológicas.

No hace falta esperar a ver un rayo.

Si escuchas un trueno, busca refugio.

Y recuerda esperar al menos 30 minutos después del último trueno antes de volver a salir.

Con información de Associated Press (AP), Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos (NWS), Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y revista científica Injury.


Síguenos en InstagramFacebook y nuestro canal de Telegram


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *