Los objetos personales de una de las figuras más reconocidas de la gastronomía mundial buscan ahora un nuevo hogar. La emblemática olla a presión, la pajarita negra, relojes, documentos y decenas de pertenencias de Harland Sanders, conocido como el Coronel Sanders, serán subastados junto con la casa donde vivió y el restaurante que administró tras vender KFC.
La colección reúne más de 200 artículos que pertenecieron al empresario estadounidense, cuya imagen continúa siendo el símbolo de la cadena Kentucky Fried Chicken. La subasta ha despertado interés internacional entre coleccionistas, fanáticos de la historia de la gastronomía y amantes del marketing.
Entre las piezas más llamativas figuran la olla a presión que utilizó para perfeccionar su famoso pollo frito, una caja registradora original, su juego de cubiertos, relojes personales, una cocina comercial y una de sus tradicionales pajaritas negras. También se ofrece un certificado de 1955 que lo reconoce como coronel honorario del estado de Kentucky, el artículo que hasta ahora ha recibido la oferta más alta.
Otro de los objetos que más curiosidad genera es una agenda personal de 1964 con una receta escrita a mano de hierbas y especias. Durante años se creyó que podía contener la famosa mezcla secreta de KFC. Sin embargo, la empresa revisó el documento y concluyó que correspondía a otra preparación culinaria.
Su casa también
Además de los recuerdos personales, los interesados podrán presentar ofertas por Blackwood Hall, la residencia de Sanders en Shelbyville, y por el Claudia Sanders Dinner House, el restaurante que continuó funcionando después de que el empresario vendiera KFC en 1964 y que conserva parte de su legado.
Para los organizadores, el Coronel Sanders fue mucho más que un cocinero exitoso. Consideran que fue uno de los primeros chefs convertidos en celebridad gracias a una estrategia de marca que él mismo construyó. Su traje blanco, las gafas, la perilla y la inseparable pajarita negra se transformaron en una identidad reconocida en todo el mundo.
Décadas después de su muerte, el legado del fundador de KFC demuestra que las grandes historias empresariales también se preservan a través de los objetos que marcaron una época y siguen inspirando a nuevas generaciones de emprendedores.
Con información de AP.
Síguenos en Instagram, Facebook y nuestro canal de Telegram

