Durante buena parte del siglo XX, el café venezolano fue reconocido por su aroma, calidad y presencia en mercados internacionales. Aunque con el paso de los años perdió protagonismo frente a otros grandes productores, el sector caficultor asegura que el país vive una etapa de recuperación que podría devolverle un lugar destacado en la industria global.
La Federación Nacional de Caficultores informó que la producción nacional pasó de menos de 2 millones de quintales a superar los 4 millones de quintales, una cifra que, según el gremio, abre la posibilidad de que Venezuela ascienda en el ranking mundial de productores durante los próximos años.
Una industria que busca recuperar su protagonismo
El presidente de la Federación Nacional de Caficultores, Andrés Álvarez, señaló que el objetivo es que Venezuela deje atrás su actual ubicación en las estadísticas internacionales y pueda situarse entre los 10 principales productores de café del mundo para 2027.
El dirigente atribuyó parte de ese impulso a la reciente Ley para el Fomento y la Promoción del Café, que busca fortalecer toda la cadena productiva, desde el cultivo hasta la comercialización y la exportación.
Actualmente, de acuerdo con cifras del sector, 198.686 familias dependen de la caficultura en distintas regiones del país. Además, unas 450 marcas nacionales compiten en el mercado interno, mientras que el café forma parte de los rubros con capacidad para abastecer la demanda local y generar excedentes para la exportación.
Un producto con reconocimiento internacional
Venezuela cultiva principalmente variedades de café arábica, apreciadas por su perfil aromático y calidad en taza. En los últimos años, varios cafés venezolanos han recibido reconocimientos en concursos internacionales, especialmente en certámenes especializados celebrados en Europa.
Según Álvarez, cerca del 50 % de las exportaciones del café venezolano tiene como destino Estados Unidos, aunque el producto también llega a otros mercados internacionales interesados en cafés de especialidad.
Especialistas coinciden en que el crecimiento de la demanda mundial por cafés premium representa una oportunidad para países productores con condiciones naturales favorables, como Venezuela, donde los cultivos se desarrollan en zonas montañosas de estados como Lara, Portuguesa, Mérida, Táchira, Trujillo, Monagas y Sucre.
El reto será consolidar el crecimiento
De acuerdo con la Organización Internacional del Café (OIC), el consumo mundial continúa creciendo, impulsado por nuevos mercados y por el auge de los cafés de origen y de especialidad. Sin embargo, competir con gigantes como Brasil, Vietnam, Colombia, Indonesia o Etiopía exige aumentar la productividad, garantizar la calidad y fortalecer la presencia en mercados internacionales.
El futuro del café venezolano dependerá de mantener ese crecimiento de manera sostenida, mejorar la infraestructura productiva y ampliar las oportunidades de exportación. Si esas condiciones se consolidan, el país podría recuperar parte del prestigio que alguna vez distinguió a uno de sus productos agrícolas más emblemáticos.
Con información de Banca y Negocios y la Organización Internacional del Café (OIC).
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