De la ciencia ficción a la realidad: la tecnología que convierte el aire en agua potable

Una tecnología inspirada en la ciencia ficción busca aprovechar la humedad del aire para producir agua potable. La desarrolló la startup india Uravu Labs, que encontró en una experiencia de escasez hídrica la motivación para convertir una idea en una solución tecnológica.

Su cofundador, Swapnil Shrivastav, vivió las consecuencias de una sequía en Calicut, India, en 2016. La experiencia reforzó su interés por encontrar nuevas formas de obtener agua y lo llevó a explorar un concepto que parecía sacado de Star Wars: generar agua a partir del aire.

Junto con otros emprendedores, impulsó un sistema que utiliza un material desecante líquido para captar la humedad ambiental. Después, el calentamiento solar permite liberar esa humedad, que se enfría y condensa hasta obtener agua.

La tecnología se conoce como generador atmosférico de agua. Su atractivo está en que puede producir agua sin extraerla directamente de ríos, embalses o acuíferos. Sin embargo, su rendimiento depende de las condiciones ambientales y de la capacidad del equipo.

Una solución que todavía enfrenta retos

La idea surgió con la intención de ayudar a comunidades afectadas por la escasez hídrica. No obstante, los costos de implementación han llevado a Uravu Labs a orientar su actividad comercial hacia empresas, incluidas las del sector hotelero.

La compañía ha desarrollado sistemas que utilizan energía térmica renovable para extraer humedad del ambiente. Según información publicada por la iniciativa india NITI Aayog, uno de sus equipos puede producir alrededor de cinco litros de agua al día. La cantidad obtenida depende de las condiciones de humedad y del funcionamiento del sistema.

Por eso, aunque la tecnología ofrece una alternativa interesante, todavía debe superar barreras de escala y costos para convertirse en una opción accesible para las poblaciones más vulnerables.

Una necesidad que impulsa la innovación

El acceso al agua potable sigue siendo un desafío mundial. En 2024, unos 2.100 millones de personas carecían de servicios de agua potable gestionados de forma segura, según Naciones Unidas.

Ante este panorama, distintas iniciativas exploran formas de diversificar el suministro. En Chile, donde el desierto de Atacama presenta condiciones de extrema aridez, también se han desarrollado tecnologías para obtener agua de la atmósfera. La empresa española Genaq, por su parte, fabrica generadores que pueden utilizarse en aplicaciones industriales y situaciones de emergencia.

Estos sistemas no sustituyen por sí solos las redes de abastecimiento ni resuelven todas las causas de la escasez. Su utilidad depende de factores como la energía disponible, las condiciones climáticas, el mantenimiento y el costo por litro producido.

Aun así, muestran cómo la investigación puede transformar una idea que parecía imposible en una herramienta con aplicaciones concretas. La meta no es solo producir agua de otra manera, sino conseguir que estas soluciones sean sostenibles y lleguen a quienes más las necesitan.

El acceso al agua potable es un derecho humano reconocido por Naciones Unidas. La innovación puede contribuir a hacerlo efectivo, siempre que avance acompañada de inversión, políticas públicas y cooperación.

Fuente: National Geographic España, con información complementaria de Naciones Unidas y NITI Aayog.


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