Venezuela vuelve al último lugar mundial en libertad económica: ¿qué mide el índice?

Venezuela vuelve al último lugar mundial en libertad económica: ¿qué mide el índice? Venezuela vuelve al último lugar mundial en libertad económica: ¿qué mide el índice? / Foto: Pexels

Venezuela vuelve a ocupar el último lugar mundial en libertad económica, según la edición 2026 del índice Economic Freedom of the World, elaborado por el Fraser Institute de Canadá y presentado en Venezuela por CEDICE Libertad.

El país aparece en el puesto 165 de las 165 jurisdicciones evaluadas, con una puntuación de 2,94 sobre 10. En la parte más baja de la clasificación también aparecen Zimbabwe, Sudán, Libia y Myanmar.

En el extremo contrario se encuentran Hong Kong, Suiza, Singapur, Nueva Zelanda y Estados Unidos. En América Latina, Chile aparece entre las economías mejor posicionadas, seguido por Guatemala, Costa Rica y Perú.

Pero, ¿qué significa realmente que Venezuela ocupe el último lugar?

El índice no mide simplemente cuánto participa el Estado en la economía. Su metodología analiza las condiciones que permiten a las personas tomar decisiones económicas, desarrollar negocios, proteger sus bienes y realizar intercambios.

Para hacerlo, el Fraser Institute agrupa 46 componentes y subcomponentes en cinco grandes áreas: tamaño del gobierno; sistema legal y derechos de propiedad; estabilidad monetaria; libertad para comerciar internacionalmente; y regulación.

Una mirada que va más allá del tamaño del Estado

Uno de los aspectos centrales del índice es el sistema legal y la protección de los derechos de propiedad. La evaluación considera elementos como la independencia judicial, la imparcialidad de los tribunales, el cumplimiento de contratos y la aplicación de la ley.

Esto tiene una consecuencia directa para ciudadanos y empresas. Poder abrir un negocio o realizar una inversión no significa mucho si existen dudas sobre la protección de la propiedad, el cumplimiento de los contratos o la previsibilidad de las reglas.

La estabilidad monetaria es otro de los componentes. El índice considera variables relacionadas con la inflación y su comportamiento, además de las posibilidades de utilizar cuentas bancarias en moneda extranjera.

Para los ciudadanos, el efecto resulta más fácil de entender en términos cotidianos: cuando el dinero pierde valor rápidamente, ahorrar, planificar gastos, invertir o establecer acuerdos a largo plazo se vuelve más difícil.

La regulación también forma parte de la medición. El informe considera aspectos relacionados con crédito, mercado laboral y actividad empresarial, además de trámites, permisos, carga regulatoria y condiciones para competir.

La libertad para comerciar internacionalmente completa otra de las áreas principales. Allí se consideran elementos como aranceles, funcionamiento de las aduanas, restricciones comerciales y movimientos de capital.

Por eso, el resultado venezolano no responde a un solo indicador. El puesto 165 refleja el desempeño conjunto del país en las diferentes áreas que utiliza el índice para medir la libertad económica.

Una brecha que también se refleja en la vida cotidiana

El informe compara además los resultados económicos y sociales de los países ubicados en los distintos niveles de libertad económica.

Según el estudio, el 25 % de las economías con mayor libertad registra ingresos promedio superiores a los del 25 % con menor libertad. También presenta diferencias en indicadores como esperanza de vida, mortalidad infantil, horas trabajadas, corrupción y satisfacción con la vida.

El propio informe advierte que estas comparaciones no significan necesariamente que una variable sea causada de manera directa por otra. Sin embargo, plantea una relación entre instituciones económicas, desempeño económico y distintos resultados sociales.

Para Venezuela, la posición en el índice coloca el debate más allá de una cifra.

La discusión pasa por las condiciones que enfrentan una persona que quiere emprender, una empresa que necesita invertir, un trabajador que busca proteger sus ingresos o una familia que intenta preservar sus ahorros.

Venezuela frente a América Latina

La clasificación también muestra diferencias importantes dentro de la región.

Chile ocupa el puesto 20, Guatemala el 26, Costa Rica el 28 y Perú el 45. Más abajo aparecen México, Brasil, Colombia, Ecuador, Bolivia y Argentina, mientras Venezuela cierra la clasificación.

La distancia regional permite observar que el resultado venezolano no representa simplemente el desempeño promedio de América Latina. El país se encuentra en una posición considerablemente más baja que otras economías de la región.

El índice también señala que la libertad económica mundial todavía no recupera los niveles registrados antes de la pandemia. El informe atribuye parte de ese retroceso a un aumento de regulaciones, barreras comerciales y gasto gubernamental durante ese período.

La edición 2026 evalúa hasta 165 jurisdicciones y utiliza información procedente, entre otras fuentes, del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Economist Intelligence Unit.

Para Venezuela, el dato central vuelve a ser el mismo: el país aparece en el último lugar de la clasificación.

Pero detrás del número 165 hay mucho más que una posición en una tabla. Hay una evaluación sobre las reglas, instituciones y condiciones que determinan cuánto margen tienen ciudadanos y empresas para tomar decisiones económicas.

Con información de CEDICE Libertad y Fraser Institute.


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